domingo, 14 de octubre de 2012

ROBO DE ÓRGANOS

Un chico visita con sus padres Nueva York. Mientras viajan en el autobús, el hijo entabla
conversación con una joven. Como tienen que bajar, ella le invita a mantener un encuentro más
pausado esa misma noche. Él accede de buen grado y quedan en verse a las ocho. Un tiempo después,
aparece aturdido en una bañera llena de hielo de un hotel. No recuerda nada. Tanto es así que con
mucha dificultad alcanza el teléfono y llama a sus padres. No sabe dónde está. Al otro lado del hilo,
sus padres le dicen: «¿Qué ves por la ventana?». Y él comienza a dar pistas: «Hay un edificio con un
cartel luminoso, una parada de taxis, etc.». Al final, lo encuentran y descubren que le han robado un
riñón.

PICARESCA

Un cliente de un restaurante MacDonald’s sufrió quemaduras al caérsele encima el café.
Atribuyendo el percance a la mala fabricación de los vasos, no dudó en demandarles y recibió una
indemnización de varios miles de dólares. A partir de aquel incidente, todos los vasos para bebidas
calientes de los MacDonald’s llevan una inscripción advirtiendo de las altas temperaturas del líquido
que contienen.

sábado, 13 de octubre de 2012

LAS CRUCES DEL TENIENTE


Existe un teniente que en su uniforme está obligado a lucir tres cruces negras. Se cuenta que había
sido comandante pero lo degradaron «por matar de una patada en los testículos a un soldado». Se
cuenta que cada cruz negra que lleva en el uniforme significa que se ha matado a un soldado y está
obligado a llevarla en todo momento para que todos lo sepan.

LA MUJER DE NEGRO



En distintos hospitales de Málaga se cuenta la historia de una mujer vieja vestida de negro que se aparece a los enfermos que van a morir. Estos, cuando la ven, suelen chillar de miedo. también ha sido vista por algunas enfermeras, a veces, en el ascensor. Lo cuentan personas que son ATS de dicho hospital.

miércoles, 10 de octubre de 2012

VESTIDA DESDE EL MÁS ALLÁ


Las cinco amigas habían decidido pasar dos días juntas, un fin de
semana diferente. A todas les encantaban las historias de miedo y
por eso se habían animado a alquilar aquella casa rural en el centro
de un pueblecito medio abandonado. Aquella localidad tuvo gran
relevancia en otras épocas lejanas, pues estaba situada en las inmediaciones
de un castillo medieval, centro neurálgico de poder en
los tiempos de la aristocracia feudal.
Alguien les comentó que aquel viejo caserón destacaba de entre
todas las construcciones y que su aspecto se asemejaba más al
de un castillo encantado que al de una casa rural. Al parecer, la dueña
de la casa era lo más parecido a una ama de llaves de las películas
de terror. Estos argumentos les parecieron inmejorables, y el decorado,
muy adecuado para vivir un fin de semana terrorífico.
Las cinco amigas quedaron gratamente sorprendidas cuando
conocieron la lúgubre vivienda y a su enigmática custodia. Realmente
la inquietud se respiraba en cada rincón, y aunque buscaban
emociones fuertes, por alguna causa desconocida procuraron no separarse
las unas de las otras. Deshicieron juntas las maletas, iban al
baño de dos en dos, cenaron pegadas y también en grupo se sentaron
frente a la chimenea encendida para tomar un té y calentarse
un poco en aquella noche especialmente gélida. Mientras charlaban
animadas se apagaron las luces de la casa. La luz de las llamas
proyectaba extrañas y caprichosas formas en las paredes y en el
techo... De repente la puerta chirrió con un sonido penetrante y se
abrió de golpe.
Seguidamente entró la dueña. Su cara se deformaba
por las sombras que salpicaban su rostro causadas por un
candelabro oxidado que sujetaba entre sus manos huesudas.
Ninguna de las cinco pudo evitar un grito agónico y entrecortado
que les provocó la inesperada aparición.
—¡Por favor, chicas, no os asustéis! —susurró la extraña mujer
con la intención de tranquilizarlas—. ¡No ha sido más que un
apagón! En este pueblo sucede a menudo. Por cierto... ¿Todo es de
vuestro agrado?
Las jóvenes se acurrucaron unas contra otras limitándose a
asentir.
leyenda? ¿Os gustan las historias de miedo?
Se miraron entre sí, y una actuó de portavoz del grupo:
—No estaría mal. ¿Se sabe alguna?
—¿Alguna? —contestó la dueña dejando escapar una sonrisa
irónica—. Claro que sí. Conozco... ¡La Historia! —exclamó enfatizando
estas últimas palabras. Una ráfaga de viento avivó el fuego
y la sala se iluminó de súbito.
—Os he dicho que se trata de «La Historia» porque transcurrió
aquí, en el interior de esta humilde casa. Entre estas paredes
vivía una joven de lo más agraciada, lo tenía todo: guapa, alta, de figura
delicada... ¡Qué curioso! ¡Tendría más o menos vuestra edad!
En cierta ocasión fue invitada a un baile que celebraba el hijo de una
de las familias más pudientes de la zona. Al parecer, el joven se había
fijado en la muchacha y tras localizar su dirección decidió mandarle
una invitación para la fiesta. ¡Imaginaos qué contenta se puso aque
lla joven! Sería su oportunidad de conocer un mundo muy diferente
al suyo y hasta ¿quién sabe?, tal vez podría enamorar a aquel muchacho
y llegar a convertirse en su mujer. Entre sueño y sueño, la
joven se percató enseguida de un detalle: carecía de un vestido apropiado
que lucir aquella noche y tampoco tenía dinero para derrocharlo
de esa forma. Una de sus amigas, al verla tan triste le dijo: «¿Y por
qué en vez de comprar un traje de baile, no lo alquilas? Seguro que
es mucho más barato». La joven se acercó hasta la modista del pueblo
y por una cifra razonable consiguió para la fiesta un precioso modelo,
digno de una princesa, y que además se ajustaba a su cuerpo
como un guante. Estaba realmente guapa y distinguida y fue la sensación
de aquella velada. No paró de seguir el compás de la música
en toda la noche mientras los pretendientes hacían cola y se la disputaban.
Ella estaba radiante y pensaba que su suerte iba a cambiar. Exhausta
por el baile, comenzó a marearse, se acercó hasta una ventana
intentando que el aire fresco la reanimara. ¡No funcionó! Cada
minuto que transcurría iba encontrándose peor. Reuniendo las escasas
fuerzas que le quedaban, regresó a su hogar, o sea, esta casa, y
se tumbó en el sofá, justo en ése en el que ahora estáis sentadas.
Una de las amigas dio un respingo instintivamente. Otra se
levantó para sentarse en el suelo y poder escuchar la historia, más
de cerca sin perderse detalle.
—Como os decía, la muchacha se encontraba realmente mal;
su madre, alarmada, le colocó paños fríos en la frente para intentar
calmar aquel desasosiego. La chica, entre sudores, no dejaba de gritar
que una mujer se le aparecía gritándola: ¡Devuélveme el vestido!,
¡devuélveme el vestido!... ¡Pertenece a los muertos! La madre
estaba cada vez más angustiada escuchando a su hija, viendo cómo
sus ojos iban perdiendo vida, cómo se consumía lentamente. A las
pocas horas la joven falleció ahí mismo, en el sofá. Con gran consternación
y extrañeza, el forense que realizó la autopsia del cadáver
descubrió que la muchacha había muerto envenenada ¡con
productos de embalsamar! Al parecer, restos del citado líquido
depositados en el vestido habrían penetrado a través de los poros
de su piel a medida que su cuerpo iba calentándose por el baile. La
policía inició las investigaciones pertinentes y se presentó en la casa
de la modista. La dueña se vio obligada a declarar que un enterrador
se lo había vendido a su ayudante. Sin duda, debía de haberlo
robado del cuerpo sin vida de una joven justo antes de que cerraran
definitivamente el féretro
Inesperadamente retornó la luz a la estancia. Las amigas gritaron
de nuevo, lo estaban pasando realmente mal.
—¡Venga, chicas, tranquilas! ¡Que ya llegó la luz! Bueno, espero
que os haya gustado la historia —aquella enigmática mujer se
levantó y volvió a coger el candelabro—. Y ahora os dejo, ¡mañana
tengo que madrugar! ¡Que paséis buena noche!... ¡Ah! Y si veis a
una joven con un precioso vestido de fiesta en medio del pasillo...
¡no os asustéis!
La dueña salió de la estancia riéndose de su propio sarcasmo
y las jóvenes decidieron también irse a dormir... Eso sí, ¡todas juntas
en una habitación!
 

domingo, 7 de octubre de 2012

AURORA BOREAL

El sol desprende partículas cargadas de mucha energía, iones, principalmente protones, y electrones, los cuales viajan por el espacio a velocidades entre 320 y 704 kilómetros por segundo, es decir, necesitan tan solo entre 130 y 60 horas en llegar a la Tierra. Al conjunto de partículas que vienen del Sol se les conoce como viento solar.
Cuando éste interactúa con los bordes del campo magnético terrestre, que está originado por el movimiento del núcleo terrestre en estado semilíquido con abundante hierro y animado por la rotación de nuestro planeta, algunas de las partículas quedan atrapadas por él y siguen el curso de lIonosfera es la parte de la atmósfera terrestre que se extiende hasta unos 60 o 100 kilómetros desde la superficie de la tierra. Cuando las mencionadas partículas chocan con los gases en la ionosfera, empiezan a brillar, produciendo el espectáculo que conocemos como aurora boreal y austral. La variedad de colores, rojo, verde, azul y violeta que aparecen en el cielo se deben a los diferentes gases que componen la ionosfera.as líneas de fuerza magnética en dirección a la ionosfera.

LA VISITA DE LA MUERTE

               
UN HOMBRE ATORMENTADO TRAS HABER ASESINADO A SU MUJER RECIBE LA VISITA DE UNA EXTRAÑA DAMA.



"Tengo frio. ¿Dónde estoy? ¡No puedo moverme! Mis piernas y brazos... están... como entumecidos, gélidos. Se ha apoderado de mi ser. Una sensación de abandono. Como si una garra, me estuviera, sujetando. Todo el cuerpo. ! Ayuda... Por favor. Que alguien me ayude ¡!No... No está loco!! No sé lo que pasa. Socorro!!

Hace como dos días, yo me encontraba en el despacho de mi casa, revisado unos papeles. La lluvia con ganas repicaba, en los cristales, de la ventana. ¡Que gozada, ver caer la lluvia! - me dije. Con el verano tan duro que hemos tenido.

De repente me quede, helado. Una mujer, alta, esbelta avanzaba, entre la cortina de agua. Iba sin paraguas. Con la cabeza inclinada y las manos, en los bolsillos. Por un momento, pensé - ¿A donde ira una chica tan linda a estas horas? Con la que esta cayendo...

Se fue acercando, cada ves más. Hasta que estuvo lo suficiente cerca, que le vi bien el rostro.- Pero.. ¡No puede ser: Es ella! ¡Ha vuelto! Maria.. Maria!! - grité como un loco. ¡Tú... Pero si estás.. ¿cómo es posible? Pero sí yo mismo...

La mujer se para, casi toca con su cara, el cristal. Y en su rostro blanco inexpresivo, se dibuja una sonrisa, siniestra. Que dejaron al descubierto, una dentadura podrida. No pude más. Solté un grito horrible que me desgarró la garganta, y me desmaye. Cuando me desperté. Era noche cerrada. Decidí que tenia que asegurarme. No era posible, que Maria estuviese viva. Yo la mate. Con mis propias manos apreté su cuello. Luego la lleve a una finca. Donde pasamos los fines de semana. En le huerto, cave la fosa. Y tuve mucho cuidado de disimular, la tierra removida.

En menos de una hora, ya estaba en la finca. Cuando me acerque al huerto. Un temblor, recorrió todo mi cuerpo. ! Dios mío, no puede ser, la fosa esta vacía. Como si Maria hubiera salido de ella ¡. Me entro un pánico terrible. Ya no sabia que hacer. De repente, una voz que me resulto familiar dijo. - ¡Antonio... ¿Por qué, Antonio..? ¿Por qué lo hiciste..? Dime Antonio...

María... - Dije con tono desesperado. - ¡Tú no quisiste el divorcio. No me dejaste alternativa! Entonces ella se acercó, vestida como siempre. Pero el semblante de la cara. Era una palidez fantasmal. Los pies no le llegaban al suelo. Como si flotara. Me tendió los brazos. Diciéndome: Antonio, ven... abrázame por ultima vez. Como hipnotizado, avancé y me abracé. Como nunca. Hasta ahora lo había hecho. Nos dimos un beso, largo y apasionado. Poco a poco fui entrando en un sopor, que fue dejándome como medio dormido y ya no recuerdo nada más.
Me encuentro en un lugar, lleno de barro. Y oscuro.
- ¿Qué oigo? ¡Voces! ¡Alguien se acerca! ¿Vendrán a socorrerme?
- ¡¡Oiga!! ¡Usted! ¿Qué hace ahí dentro? No ve que está dentro de una fosa, hombre de Dios?
- Pero... ¡Entonces no estoy muerto..! ¡¡Por favor, ayúdeme a salir de aquí!!

Una vez fuera, salí corriendo como un loco, gritando: !!María, te quiero!! ¡Vuelve a casa, María!!"

CITAS